jueves, diciembre 17, 2009

plastic mistletoe

No podría estar más en desacuerdo con este video, aunque sí me ha parecido que tenía cierta gracia.


Yo pasaré la Navidad aquí y creo que muchas de las cosas que dice son, en realidad, lo que hace que mole pasarlas aquí. Yo estoy encantada con los 80F (como unos 27 en cristiano), con que no nieve, con las palmeras adornadas y estas cosas, es más, si puedo hasta iré a la playa (lo de bañarse ya es otra cosa, que el pacífico es muy frío) o me buscaré cualquier otro plan que me contraste con las Navidades más habituales. Ya tendré tiempo de volver a pasarlas con abrigo, ya.

Además no estoy del todo de acuerdo, sí creo que hay espíritu navideño en LA, el suyo y particular claro, pero lo tiene. O al menos yo se lo he encontrado.


visto en laist


lunes, diciembre 07, 2009

Let's move on!



Me ha encantado este video. Sobre todo la cara de Matt cuando ella dice that’s it! I don’t like Radiohead! En plan, pero tia, Oasis? Esa es tu comparación más cercana a Radiohead? y y la cara que se le queda, creo yo entre perplejidad y verguenza ajena ante la tontería que muestra ella. Anda, sigamos con la entrevista.

Visto en wlfy.

domingo, diciembre 06, 2009

Variedad de día de compras

Nos hemos pasado el fin de semana con el sol atenuado y de un inusual tono plomizo aunque al final no se arranca a llorar. Ayer me pasé todo el día de tiendas en mi primera salida de compras navideñas, aunque luego no solucioné nada más que un solo regalo. El resto me lo auto-regalé yo misma, que soy así de espléndida. Tenía una lista de discos pendientes desde hace tiempo, que entre una cosa y otra aun ya tardaba en comprarme. Entre ellos el de Clues. Qué puedo decir de este disco? Un discazo, que no ha parado de sonar en casa, de esos a los que volveré con el tiempo, de los que desde la primera frase te encantan. Our reaching, expecting hands. Searching for what the eyes cannot see. Y ya he entrado en su mundo. Will I be able to feel the difference… when you turn me on and off?

Pero lo mejor del día no fue eso de llegar a casa cargada de discos, sino el no tener ni idea y de repente verte en uno de esos conciertillos molones que se organizan en space 15 twenty. Ahí en su momento ya vimos a fun. (así, con punto al final) que aunque tienen alguna cosa que no me emociona especialmente, en general creo que el debut Aim & Ignite es de los también destacables.

El caso es que el space 15 twenty es una especie de centro que pretende aglutinar cierta actividad cultural, además de incentivar tu vena más derrochadora a base de alguna tienda en la que poder sacar a pasear tu tarjeta de crédito. Y allí estaba yo haciendo eso mismo -aireando mi tarjeta, se entiende- cuando faltaba escasa media hora para el concierto de Girls, un concierto a las 3 de la tarde para celebrar el primer año de vida del centro. Uno de esos unannounced secrets shows que a mi me pilló en el lugar para mi grata sorpresa.


Me gustó mucho ver a Girls así, a plena luz del día, ya les he visto en otras ocasiones pero (claro) siempre en locales y de noche, y creo que el de ayer fue el concierto que mejor sensación me dejó. No se si es que era demasiado pronto para dejarse vencer por ciertas veleidades más típicamente nocturnas o quizás mi sorpresa ante lo inesperado del concierto hizo que mi opinión fuera más benigna, pero ayer por la tarde ofrecieron un muy buen aunque breve concierto. Delicioso, íntimo, desairadamente cuidado, encantadoramente improvisado, tan natural como la pregunta de Owens ¿y ahora cuál tocamos? y la contestación de Chet White a modo de gesto de y a mi que me cuentas.

Es curioso esta gente, les he visto en otras tantas ocasiones ya que llevan moviéndose por aquí desde cuando aun daban gracias por dejarles tocar un par de canciones o ir abriendo a otros (en aquel caso a Los Campesinos!) hasta ahora que cuelgan el sold out en una sala como troubador, contrato con matador mediante en la evolución/crecimiento del grupo. Y siempre me han dejado con la sensación de que tenían grandes canciones pero que en directo no las defendían como estas merecen. Aquello típico del mejor disco que directo. Con el debut del año indiscutible entre manos, llenando locales y con giras europeas (así en plural) ayer se personaron en el centro como con pinta de despistados y de recién levantados (estoy casi convencida de que al menos Owens no debía llevar más de media hora despierto) y entre la gente ya esperando prepararon ellos mismos sus asuntos -es decir sus pedales, sus cables y demás- en aquellos escalones a los que llamar escenario resulta demasiado pretencioso.

Todo como quien no quiere la cosa y pasaban por ahí o algo. Una horita escasa de concierto a plena luz del día (vale, ya dije que estaba algo nuboso pero sigue siendo el sol de CA) fue todo, pero más que suficiente para amenizar el día de compras. Owens resulta un tipo simpático, algo raro, eso también no vamos a negar ahora la evidencia, pero de los entrañablemente raros. Supongo que sus canciones también influyen algo en que mi opinión sea así.

Si quieres mejores fotos que las mías aquí además te hablarán algo más del concierto, y para otras fotos también en Gorilla vs bear.

jueves, diciembre 03, 2009

Desde hace un tiempo mi vida va como mínimo con 9 horas de retraso, en otras ocasiones –como la de hoy- aun incluso algo más. Todo esto me ha pillado por sorpresa, y no se si por estar lejos o si la sorpresa ha sido general o si ha habido un tiempo en el que se ha ido gestando.

También leí eso de “Este texto se publica en multitud de sitios web. Si estás de acuerdo, publícalo también en tu blog” y así hago.

Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en internet”

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial – un organismo dependiente del ministerio de Cultura -, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

lunes, noviembre 30, 2009

Yes, I know I'm going to Hell in a leather jacket

No estoy segura de que se necesite una opinión más sobre el disco de Julian Casablancas, pero aun así daré la mía, ya que para bien o para mal se ha convertido en el álbum que más estoy escuchando últimamente. Y repito, para bien o para mal, que no lo termino de tener del todo claro y eso me desordena. En un principio pensaba titular el post con we're going nowhere, and we're going there fast, me parecía más adecuado. Lo de discotequero, ochentero, electrónico y en definitiva raro viniendo de quien viene es algo en lo que coincidiremos todos, así que no me recrearé en ello. Aunque lo cierto es que sólo es raro porque quizás esperábamos otra cosa cuando el hombre ha hecho lo que le ha dado la gana. Aun así el asunto no es ese, creo yo, sino que resulta ser un disco que no se bien si me gusta o no, o si es bueno o malo. No lo termino de tener claro. Tras todas las escuchas que le otorgado diré que sí me gusta, y hasta me atrevería a decir que mucho, pero también admito que mi opinión sería diametralmente opuesta si hubiera hecho con este disco lo que hago con otros que no vienen firmados por Julian Casablancas, es decir, tres o cuatro escuchas y si no me convence a otra cosa. Y con eso mi opinión sería en firme. Pero resulta que al señor Casablancas le he otorgado un crédito del que no se si es merecedor, y tras la n-ésima escucha ya he entrado en fase con su música y mi opinión es buena, tanto como hasta atreverme a defenderlo si hiciera falta.


Una crítica en vete-tú-a-saber-dónde leída hace vete-tú-a-saber-cuándo comenzaba con un claro Julian Casablancas, el nombre es suficiente, no!? Ante eso mi primera respuesta fue pues claro que no es suficiente, el nombre no me da más garantía, si acaso algo de ventaja inicial tan solo. Pero visto lo visto supongo que tendré que admitir que sí, que el nombre es mucho más de lo que quisiera, ya que si mi opinión es buena es tan solo porque le he dado oportunidades, muchas más de las que le daría a cualquier otro nombre. Y eso, en el fondo, me jode que sea verdad.


Creo que el disco es una contradicción dentro de un conjunto coherente, y así es tal y como yo lo veo, por muy paradójico que resulte. Le ha salido un contrasentido lógico, y una extravagancia congruente. Nunca me he sabido explicar muy bien, pero va por ahí el asunto, creo que este disco me lleva a pensar que las sinrazones a veces se llevan bien. El sonido te lleva al de hace unas décadas, pero asimismo también tiene ese punto algo futurista, algo extraño. Te topas con cosas ridículas pero inmediatamente encuentras momentos geniales en los que piensas que la actitud está ahí, sigue presente, y eso siempre fue lo más importante. Y así con todo. También me parece a mi que se tendría que escuchar este disco bajo el prisma de la mordacidad, creo que se le podría sacar más jugo si así se hiciera ya que creo que esta es parte importante de sus canciones.


Reconozco que estaba más que ansiosa por verle en directo (ahora que se ha mudado a LA -no se si temporalmente o qué, pero por lo visto está encantado en SilverLake- nos ha deleitado con una residencia en el Downtown Palace theater de lo más jugosa durante todo el mes de Noviembre) y supongo que esas ganas de verle me venían con trasfondo de confirmación de algo que no tengo muy claro aun qué es. Ya digo que hoy va todo de contradicciones de lo más razonables. En el teatro una silueta se vislumbra y para cuando te quieres dar cuenta resulta que es él dejando patente quién es el deseado, por si aun no lo tenías claro. Aparece con ese fulgor del que se le ha rodeado a su figura y del que creo que disfruta con cierto desdén. No entraré con detalle en el concierto (para tu alegría), pero sí quería destacar eso, la actitud de este tipo. El conjunto y sus detalles. Su presencia sobre el escenario, la cazadora de cuero, las imágenes y efectos visuales, la puesta en escena en general de la banda que le acompaña, el descanso a pesar de lo corto del repertorio (entre otras, además, nos embaucó con una cover del clásico de Randy Newman, I love LA completamente revisada -quizás para evitar eso del hate NYC? supongo- además de alguna otra de los strokes, claro), el cambio de vestuario, de nuevo él, de blanco por entero, adornos incluidos. Está sobrio, emanando una figura de vuelta de muchas cosas, carácter y personalidad, aunque parece que muy a su pesar. Por momentos humilde, agradecido, en otros tan ajeno al público como arrogante hasta darnos la espalda. Me encontré con muchos Julian Casablancas, más de lo que esperaba.

No fue el mejor concierto del mundo pero sí resultó excepcional, no son las mejores canciones pero las disfruté como si lo fueran, ni resultó el mejor de los sonidos de directo pero eso que más da, ni el precio de entrada más barato y repetiría sin dudarlo, una y otra vez. De nuevo lógicamente contradictorio todo.

No se si al menos tú te aclaras, yo tan solo puedo decir que mi mes de Noviembre ha sido por entero suyo.


miércoles, noviembre 18, 2009

La espantada de Sufjan

He profesado tan abiertamente y en multitud de ocasiones mi amor incondicional por este hombre como por ningún otro en toda mi vida. Que se dice pronto. Cosas como esta, por poner un solo ejemplo, no hacían más que reafirmar mi devoción hacia él. El caso es que ahora el bueno de Sufjan (puede haber acaso un nombre más bonito?) se encuentra en un momento de crisis, de autoreflexión. Lo dice él abiertamente en la entrevista que dio a Paste con motivo de The BQE, y es bien sabido desde entonces por todos. Sinceramente, pensaba yo que estaba muy liado en otros menesteres musicales, entreteniéndose con otras cosas, mucho más que en darle al siguiente estado o, si prefiere pasar de los 48 que le restan, darle continuidad tan solo musical -que no temática- a su carrera. Reconozco que soy muy mal pensada, ya que era de las que estaba casi segura de eso, que daba de lado su faceta como músico para centrarse en la de mecenas, productor o como quieras llamarlo. Pero por lo visto el chico está pasando por un mal momento. Pobrecito mío.
Hasta aquí el buen rollito.
Personalmente no me gustaron las declaraciones de niño algo tonto que hizo el, hasta el momento, bueno de Sufjan. No solo me gustaron más bien nada sino que además me chocaron bastante como para que algo en mi cabeza hiciera click y pasara de modo-Sufjan-molón a modo-Sufjan-algo-capullo. Desagradecida que es una, supongo. Además de eso mi otra sorpresa fue que en todos lados (entendiéndose de eso que llamamos blogosfera) me he ido encontrando con opiniones más bien tibias, bien intencionadas, sosas o condescendientes al respecto. Debe ser que soy muy mala persona, porque mi opinión sobre el tema dista bastante de ser cordial.
Así que cuando el otro día me encontré con esto me alegré bastante, ya que primero, por fin me encontraba con alguien con quien estaba de acuerdo, y segundo quizás no soy tan mala sino tan solo razonable en mi mosqueo. A lo mejor por ahí hay una legión de opiniones afines a las mía propia, pero hasta el momento ese post es el único que yo he leído que le mete un poquito de -merecida- caña.

Entiendo como lícito que no esté inspirado, que esté cansado o que se cuestione si su trabajo lleva a algún lado. De hecho creo que es algo que todos nos hemos podido plantear de un modo u otro. Creo que es hasta sano y necesario plantearse las cosas de vez en cuando. Pero hay dos puntos fundamentales en los que discrepo abiertamente.
Primero me duele leerle, y especialmente a él que tiene en su haber discos preciosos, que no cree más en el álbum. Quizás sea lo que menos me haya gustado. Supongo que porque se lo dice a gente como yo que sigue comprando discos y que aun le ve ese punto hasta algo romántico que tiene el asunto. Me lo dice a mí, que disfruto como si fuera una niña pequeña el día de reyes cuando abro un disco por primera vez. Me gusta pensar, aun, en el disco como un todo, no como un simple conjunto de individualidades llamadas canciones. Al menos con la música de Sufjan Stevens me ocurre eso, que puedo escuchar su disco y notar y disfrutar el conjunto. Eso por no hablar de la tontería esa de que no cree más en las canciones, sobre todo viniendo de un rapsoda del siglo XXI. Podría nombrar un buen número de canciones suyas que me transportan a momentos y personas muy concretas de mi vida, que la adornan, que me sirven de banda sonora, que me hacen sonreír, en definitiva, que forman parte de mi vida. ¿Acaso el saber, como bien debe saber él, que eso nos ocurre a muchos con sus canciones, no debería ser más que suficiente razón de ser para sus composiciones? De todas formas aun entendiendo que, en un momento dado, se pueda no creer en el concepto de álbum, no estoy muy segura de que se pueda creer o no en el de las canciones, supongo que una canción simplemente es o no es, pero no se si es algo en lo que se pueda o no creer del mismo modo.
Así que supongo que como compradora habitual de discos, y como fan de su música -sus discos sus canciones- no solo no me gusta leerle eso sino que además hasta me mosquea. Supongo que su función de trovador se tendría que ver reforzada y compensada cada vez que una persona como yo sonríe, se emociona y disfruta de sus canciones al escucharle. Y si eso no le basta no es él como yo había imaginado y mal andará, al menos conmigo, en lo sucesivo.

Otra cosa que no me ha gustado mucho o más bien nada es eso de que resulta ahora que aquello de los 50 estados era una especie de broma. Recuerdo haber leído varias y variadas entrevistas a este tipo -anteriormente conocido como el bueno de Sufjan- y en todas ellas (en las que siempre caía la pregunta de rigor hacia el susodicho proyecto) continuaba afirmando y explicando su propósito.
Hasta ahora.
Ni recuerdo ni he hecho por recordar dónde y cuándo leí eso que digo, pero lo que sí que he hecho ha sido algo tan sencillo como buscar entrevistas suyas en youtube y una simple búsqueda de Sufan interview me ha llevado a esto y esto como simples ejemplos, donde -además del ramalazo que desprende el hasta ahora bueno de Sufjan- se puede comprobar de primera mano cómo no solo no bromeaba tanto como ahora afirma, sino que además lo repetía y explicaba alegremente. En todas ellas explica muy bien cómo había surgido la idea, que al empezar a escribir canciones le salía escribir sobre su home state, sobre lugares que él conocía de Michigan, y que a partir de ahí pensó que podría ser interesante hacer algo similar con el resto de estados de la unión, a partir de la propia historia y lugares de cada uno de ellos. Lo dicho, que salió así, de un modo natural, tal y como suelen surgir las cosas. Me creo más eso que, el que de repente, sea fruto de una broma. Me parecería mucho más honesto por su parte decir que está hasta las narices de que le pregunten por ese asunto de los 50 estados, que está un poco cansado y el siguiente, si llega, vendrá cuando tenga que venir o cuando le apetezca, y tampoco tiene que decir mucho más sobre ello si no quiere. Que si está agobiado lo comprendemos, pero que ahora, como se dice vulgarmente, recule de este modo tan tonto sólo denota que además de ser un poco necio es bastante menos inteligente de lo que yo le había supuesto.

Quizás lo que necesita este hombre es empezar a tomarse a sí mismo algo menos en serio, aprender a relativizar las cosas y así poder seguir escribiendo canciones que formen parte de nuestra vida como ha hecho hasta el momento. De todas formas, cuando vuelva a encontrar un norte hacia el que apuntar, después de estas tonterías con las que nos ha deleitado y cuando logre contestar a todo eso que se plantea, con suerte quizás podamos disfrutar de un Sufjan en versión mejorada. Un Sufjan en versión mejorada es difícil, pero posible. Me da igual que salga de nuevo vestido de pájaro o mariposa recién salida del capullo, que nos venga mucho más religioso -si es que eso es posible-, que hable o no del estado que quiera, que se disfrace como le venga en gana, como si le da por hacer una desgarradora canción punk en las próximas navidades (en lugar de los encantadores pero también algo edulcorados villancicos a los que nos tiene acostumbrados), en definitiva, me da exactamente igual que salga la versión que sea. Sólo quiero más de él, porque a mi una canción -cover- en un recopilatorio o una banda sonora sobre una autopista, no me sirve o no colma mis expectativas, y mucho menos si lo adorna con este tipo de declaraciones. Me da igual, que sea lo que sea, pero que al menos se deje de tonterías.

martes, noviembre 03, 2009

Just go back to sleep, go back to your dreams

No me extrañaría mucho que On my way de Tap tap fuera uno de esos discos que un poco como quien no quiere la cosa apareciera en alguna –quizás poca pero alguna- avispada lista de esas de lo mejor del 2009 (que en breve nos invadirán sí o sí) entre nombres tan esperados y hasta unánimes como veckatimest, merriweather post pavilion, etc etc… Yo es que no soy muy de listas, aunque después no me deje ni una sin revisar.

Lazafame fue uno de esos discos que aun sin ser de los imprescindibles de 2006 (o era 2007?) sí fue de los disfrutables. No le dediqué una escucha a este On my way (llamado igual que una de las canciones del anterior) hasta hace bien poquito, cuando decidí dar un paso para salir del cierto aletargamiento personal que me ha invadido, pero una vez puesta en ello me ha atrapado. Simple y agradable pop, nada ostentoso o pretencioso, tan solo eso, pop y además del más habitual, pero a la vez un trabajo encantador que gana con las escuchas. Lanzafame fue un buen comienzo, y este On my way una gran continuación, en la misma línea pero como con más cuerpo o carácter.

Después de iniciarse con la tristemente bella Autumn and tea llega esa oda a la codeína (nuestro opioide de prescripción legal preferido con permiso de la vicodina, claro), una pseudo canción de amor que hará que incluso muchos piensen en esta droga como una persona (si eres tan fan obligado de la codeína como lo soy yo te hará sonreír en más de una ocasión). Pero asimismo, al poco de escucharla me vino a la cabeza que a pesar de lo bonito que pueda resultar lo dicho, también es cierto que la codeína (la de verdad, no tanto los suavizados preparados de codeína con productos combinados de venta y prescripción más habitual de marcas comerciales) tiene un punto inicial amargo y desagradable, bastante -pero una vez ingerida sus efectos analgésicos bien lo valen- y pensé que tanta exaltación podría tener ese juego (ya sabes, aquello de que cómo me jodes pero bien lo vales o algo así). Dirty sky me deja con una sonrisa para cuando llego a la sorpresa de la algo pegadiza El gusano, que me gusta cada vez más a medida que la escucho. Cierto es que Straight to hell se me pasa rápido pero para llegar a la gran Half moon street que es de las que contagian, enganchan y atrapan desde la primera escucha con emocionante simpleza, posiblemente la más destacable. Después de eso Queen of hearts me parece más un trámite y más de lo mismo para llegar a la recta final de canciones que ya se me diluyen y mezclan un poco unas con otras, todas en esa línea de grácil pop atemporal, y es que de esas 4 últimas canciones tan solo start a war solicita mi atención.

Tap tap por lo visto nació en su momento como algo paralelo a la banda principal, pero resulta que Thomas Sanders ya lleva él solito dos discos de calidad destacable mientras que aun esperamos el segundo de Pete and the pirates. Esto de que el proyecto paralelo termine teniendo algo más de interés que el, en teoría, proyecto principal ya me suena de algún otro. La cuestión es que llevo varios días con este disco repitiéndose en mi reproductor y aun no me he cansado.